Ahora estoy con la mula pe

Desde hace un mes la selva peruana está agitada por un levantamiento masivo de las comunidades nativas en contra del gobierno. Y lo peor es que nadie parece darse cuenta de eso. Mientras aca en Lima todos andamos en nuestras cosas, nuestros compañeros indígenas están levantados en rebeldía contra una serie de decretos con los que el gobierno pretende hacerse de sus tierras. Para el gobierno de nuestro Rey Sol, el infalible gordo García, se trata de llevar la modernidad a la selva a toda costa, incluso a costa de la vida de estas personas. Negandose a escuchar ha desidido declarar el estado de emergencia y mandar al ejército a “resolver” el problema. No hay que ser un sabio para saber que estamos a puertas de una masacre.

Alan trata de vendernos la idea de que el Perú avanza, y que todo ha sido gracias a su gobierno, porque el gordo es perfecto y siempre tiene la razón. Pues nada, como comentan la gente del Gran Combo Club, con base a los datos recogidos por la defensoría del pueblo, a lo largo de este gobierno se han empezado a dar un incremento de los conflictos sociales, la mitad de ellos referidos a problemas socioambientales (mineras y petroleras) y la mayoría de ellos tiene como víctimas a las personas más pobres de nuestro país. Para mi esa es la mejor evidencia de que el gobierno de Alan es un gobierno que defiende los intereses de las grandes corporaciones y de los intereses económicos, y no los verdaderos intereses de la gente. De hecho el Perú avanza, pero avanza para atrás.

¿Qué vamos a hacer ahora? Vamos a quedarrnos mirando viendo como la represión es aplicada, mientras nuestros compañeros de la selva son masacrados en nombre de la modernidad. Ya es momento de empezar a tomar cartas en el asunto. Este país no puede seguir a contracorriente del mundo,  hay que luchar para que no sea así.

¿Mas?

Hace mucho tiempo, mis lecturas de textos sociológicos me hicieron preguntarme muchas cosas sobre como funcionaba el capitalismo en el mundo en que viviamos (ver esto, esto, esto y esto). En tanto venimos sufriendo una crisis mundial del capitalismo sin precedentes creo que es pertinente actualizar esa reflexión. En esos artículos llegué a las siguientes conclusiones.

  • En una sociedad informacional existe una identidad entre el obrero y su medio de producción. Al centrarse en la producción de información y conocimiento el medio de producción por excelencia es el cerebro y la materia prima, el conocimiento. Esto complica la apropiación de la plusvalía ya que el producto final del trabajo le pertenece al obrero (está en su cerebro) y  este tiene que ceder voluntariamente sus derechos al capitalista que lo contrata para que este último puede aprovecharlo.
  • Separación entre los centros producción material y los centros de innovación y diseño. Incluso tercerización de la producción. Las empresas más importantes son propietarias sólo de una “marca” (Naomi Klein “No Logo”) y ya no necesariamente de las fábricas. Se puede definir como un proceso de desmaterialización de las empresas, se separa la explotación de la apropiación de la plusvalía.
  • Los Derechos de Autor se refuerzan como manera de romper o quebrar la identidad entre el obrero y su medio de producción y de los capitalistas de apropiarse y poner límites legales a el uso de la información o conocimiento.

A esas habría que complementarlas con las siguientes que no llegué a escribir:

  • En un mundo virtual, un producto puede ser replicado infinitas veces a costo cero. Al ser posible de esto, no puede ser intercambiado como mercancía, de la misma manera que un producto material. Es decir, mientras que el precio de venta de un producto material se puede obtener dividiendo el costo general entre la cantidad de unidades producidas, en el caso de un producto virtual la división se debe hacer sobre el infinito, y por lo tanto, su valor de intercambio es cero. Los productos virtuales (información, conocimiento, imágenes, música, software, etc.) dejan de ser mercancías.
  • El capitalismo como tal necesita del intercambio de mercancías para completar la apropiación de la plusvalía. Aúnque esta se realiza en la producción, con el trabajo no remunerado de los obreros, esta se hace “liquida” al momento del intercambio. Por tal razón se fortalecen y amplían los derechos de autor como mecanismo para convertir un producto que por su naturaleza es escaso en finito (copiar=piratear=ilegal). Es un mecanismo de sobrevivencia del capitalismo en una sociedad cada vez más informatizada.

A esto le podemos sumar el artículo sobre la crisis del periodismo que escribí el otro día:

  • La industria periodística, que produce al fin y al cabo información (producto virtual), apostó por la publicación de su material a través de la Internet de forma gratuita. Eso produjo una reducción de la venta de los diarios (físicos) ya que contenían lo mismo que las versiones virtuales. Esto sería una demostración de la imposibilidad del capitalismo en la producción de productos virtuales en una sociedad cada vez más informatizada.

Finalmente podemos agregar esto:

  • La experiencia de 25 años de producción de software libre en el mundo demuestra que es viable la producción de productos de naturaleza virtual sin la necesidad de una recompenza de la producción basada en el intercambio monetario, premisa del capitalismo. La producción se realiza de forma colaborativa y compartiendo el conocimiento en un sistema que podría calificarse como socialista, en tanto el producto final del trabajo -el software- es socializado por la comunidad.

La pregunta final es: ¿cómo esto se entrelaza con la crisis económica actual? Una hipótesis es que la crisis estaría acelerando el cambio del modelo de desarrollo, del industrial al informacional. El ejemplo de esto sería la caída de la industria periodística: su modelo era desde hace tiempo insostenible pero la crisis aceleró su caída. La otra es que el cambio del modelo de desarrollo sería el gestor de la crisis, aunque eso es más una sospecha que otra cosa.